KELLY MÉXICO DA A CONOCER TELM 2026 BIENESTAR, FLEXIBILIDAD Y LIDERAZGO

Hablar de trabajo en México ya no solo implica referirse al sueldo. Para las personas trabajadoras, el bienestar, la flexibilidad, el crecimiento profesional y el tipo de liderazgo que viven todos los días dentro de una organización, se han convertido en factores clave para decidir dónde trabajar y cuánto tiempo permanecer en una empresa.

Así lo revela la edición 2026 del estudio Tendencias del Entorno Laboral en México (TELM) de Kelly, que analiza las prioridades, expectativas y retos que hoy enfrentan tanto colaboradores, como líderes de distintas industrias en el país.

El contexto laboral confirma la relevancia de estos hallazgos. De acuerdo con el INEGI, en mayo de 2026 la Población Económicamente Activa en México fue de 62.1 millones de personas, mientras que la tasa de informalidad laboral se ubicó en 55.2% de la población ocupada . Esto refleja un mercado amplio, dinámico y con importantes retos en materia de calidad del empleo, competitividad y permanencia del talento.

En este contexto, el TELM 2026 muestra que, aunque el salario sigue siendo un factor decisivo, ya no es suficiente por sí solo. Al evaluar una oferta de trabajo, el sueldo competitivo aparece como el principal elemento para 93.50% de los participantes. Sin embargo, las oportunidades de crecimiento profesional también tienen un peso relevante para 75.77% de los encuestados, seguidas por las prestaciones y beneficios, así como por la flexibilidad de horarios.

Uno de los hallazgos más relevantes es que casi 57% de los participantes estaría dispuesto a renunciar a un aumento salarial o promoción profesional a cambio de un mejor equilibrio entre vida y trabajo. Este dato confirma que el bienestar dejó de ser un beneficio adicional y se convirtió en una expectativa central dentro de la experiencia laboral.

“El talento está siendo cada vez más claro sobre lo que espera de una organización. El salario sigue siendo importante, pero las personas también están buscando lugares donde puedan crecer, sentirse escuchadas, cuidar su bienestar y tener líderes que entiendan sus necesidades. Para Recursos Humanos, esto implica construir propuestas de valor más humanas, más cercanas y alineadas con la realidad de los colaboradores”, señaló Norma Godínez, Directora de Recursos Humanos de Kelly México.

De acuerdo con el estudio, el bienestar laboral está estrechamente relacionado con la posibilidad de establecer límites claros entre la vida personal y profesional. El factor más valorado por los participantes es el respeto al horario laboral y a los límites fuera de la jornada, señalado por 64.35% de los encuestados. A este aspecto se suman los arreglos de trabajo flexibles, el tiempo de descanso pagado y la posibilidad de limitar la comunicación fuera del horario laboral, elementos mencionados por alrededor de cuatro de cada diez participantes.

El TELM 2026 también muestra que el liderazgo tiene un peso cada vez mayor en la decisión de permanecer o no en una organización. Después del sueldo poco competitivo, identificado por 45.27% de los participantes, el mal liderazgo aparece como el segundo factor que podría motivar a una persona a dejar su empleo, señalado por 32.27% de los encuestados.

En cuanto a las características más valoradas en un líder efectivo, la empatía y la generación de confianza ocupan el primer lugar, mencionadas por 52.25% de los participantes. También destacan la comunicación asertiva, la honestidad e integridad, la capacidad de predicar con el ejemplo y el interés por potenciar y desarrollar al equipo.

“Hoy, un buen líder no solo asigna tareas o da seguimiento a resultados. También tiene la responsabilidad de generar confianza, escuchar, acompañar y ayudar a que las personas puedan desarrollarse. Cuando los colaboradores no encuentran ese tipo de liderazgo, la relación con la empresa se debilita, incluso si existen otros beneficios”, agregó Godínez.

La flexibilidad continúa siendo una de las prioridades del talento. Aunque el trabajo presencial sigue predominando, con 53.22% de los participantes laborando bajo este esquema, los modelos híbridos y remotos mantienen un papel relevante: 21.46% trabaja en modalidad híbrida, 13.84% en esquema 100% remoto y 11.48% regularmente desde casa con visitas ocasionales a la oficina.

Entre quienes trabajan bajo esquemas remotos o híbridos, los beneficios más mencionados son un mejor equilibrio entre vida laboral y personal (36.1%), así como el ahorro económico y de recursos (36.05%). Ambos factores fueron señalados por más de una tercera parte de los participantes. También destacan el ahorro de tiempo (27.5%), la mejora en la calidad de vida (26.72%) y una mayor productividad (22.53%).

La digitalización del país también ayuda a explicar por qué la flexibilidad y los nuevos modelos de trabajo han ganado espacio en la conversación laboral. De acuerdo con INEGI, en 2024 había 100.2 millones de personas usuarias de internet en México, equivalentes a 83.1% de la población de 6 años y más; además, 28.8 millones de hogares contaban con acceso a internet, lo que representó 73.6% del total nacional .

Este reto cobra mayor relevancia frente al avance de la inteligencia artificial generativa. De acuerdo con la OCDE, alrededor de 19% de los trabajadores en México  está expuesto a esta tecnología, al desempeñar tareas que podrían realizarse más rápido con apoyo de IA. El dato confirma que la transformación tecnológica ya impacta al mercado laboral y refuerza la necesidad de impulsar capacitación continua, adopción digital y desarrollo de nuevas habilidades.

“Para muchas empresas, el reto no es únicamente encontrar talento, sino hacerlo a tiempo, con las habilidades adecuadas y bajo esquemas que les permitan responder a la demanda del mercado. La externalización ayuda a las organizaciones a ganar agilidad, acceder a perfiles especializados y mantener su operación enfocada en el crecimiento del negocio”, señaló Luis Soto, Gerente de Desarrollo de Negocio de Kelly México.

Respecto al nearshoring, los participantes identifican como principales desafíos contar con infraestructura adecuada y logística eficiente; disponer de más talento especializado local; adaptarse a regulaciones y tratados internacionales; incrementar competitividad y responder a una mayor demanda de proveedores confiables. “El nearshoring abre oportunidades para México, pero también exige que las empresas estén listas para competir por talento especializado, mejorar procesos y fortalecer su capacidad operativa. Por ello las soluciones de talento y externalización pueden convertirse en un apoyo clave para que las organizaciones crezcan sin perder eficiencia”, concluyó Soto.

Con estos resultados, Kelly destaca que las empresas que logren integrar bienestar, flexibilidad, liderazgo cercano, capacitación continua y acceso estratégico a talento especializado estarán mejor preparadas para competir en el mercado laboral mexicano de los próximos años.