ANTE LA TRANSFORMACIÓN TECNOLÓGICA DE LA INDUSTRIA, MÉXICO REQUIERE ACELERAR LA FORMACIÓN DE TALENTO AUTOMOTRIZ: KELLY

La prestadora de servicios especializados hace alusión a importantes desafíos que se deben de enfrentar para no rezagarse y de esa forma mantenerse vigente y competitiva

ANTE LA TRANSFORMACIÓN TECNOLÓGICA DE LA INDUSTRIA, MÉXICO REQUIERE ACELERAR LA FORMACIÓN DE TALENTO AUTOMOTRIZ: KELLY

Ciudad de México, a 10 de septiembre de 2026. – La transformación tecnológica de la industria automotriz está modificando los perfiles y competencias que requieren las empresas en México. La automatización, la digitalización, la electromovilidad, el software y la inteligencia artificial están redefiniendo los procesos productivos y con ello, las capacidades que necesitará la fuerza laboral durante los próximos años.

En este contexto, Kelly México identificó en dicha industria cuatro grandes desafíos: la escasez de perfiles altamente especializados, la brecha entre la formación académica y las necesidades de las empresas, la atracción y retención de talento y su concentración geográfica, aspectos que deben tomarse muy en cuenta para continuar teniendo operaciones sanas. 

El desafío ocurre en una industria de gran relevancia para México. Durante 2025 se produjeron en el país 3 millones 953 mil 494 vehículos ligeros  y, entre enero y mayo de 2026, se fabricaron más de 1.6 millones de unidades . A ello se suma que, entre 2012 y 2025, los sectores automotriz y de electromovilidad acumularon 79 mil 596 millones de dólares de Inversión Extranjera Directa (IED). 

Para Gabriel Aparicio, Director General de Kelly México, fortalecer las capacidades de la fuerza laboral es indispensable para que el país transforme su fortaleza manufacturera en una ventaja competitiva de cara a las nuevas necesidades de la industria y para ello es indispensable establecer una buena coordinación entre el sector público, el privado y la academia, ya que en nuestro país existe mucho talento que debe ser aprovechado.

Entre los desafíos que enfrenta la industria automotriz en nuestro país resaltan:

•⁠ La escasez de perfiles altamente especializados. Se requieren más profesionales con conocimientos en electrónica automotriz, software embebido, robótica, automatización y tecnologías relacionadas con el diseño y producción de baterías.

•⁠ ⁠Existe una brecha entre los programas académicos y las necesidades de las empresas. La velocidad con la que evolucionan los procesos productivos exige mecanismos de formación más ágiles que complementen la educación tradicional y respondan con mayor rapidez a las competencias que demanda el mercado laboral.

•⁠ Atracción y retención del talento. Ante una oferta limitada de perfiles específicos, aumenta la competencia entre las organizaciones no solo por incorporarlos, sino también por conservarlos. Lo mismo sucede con posiciones operativas, donde las expectativas de las nuevas generaciones están cambiando y obligan a las compañías a replantear sus estrategias de reclutamiento, capacitación y desarrollo.

La tecnología también puede contribuir a ampliar la base de talento disponible. A ello se suma la oportunidad de incorporar a más mujeres en posiciones técnicas y operativas tradicionalmente ocupadas por hombres, mediante programas de capacitación y desarrollo.

•⁠ Concentración geográfica del talento. La actividad automotriz se concentra en determinadas regiones del país, lo que obliga a las empresas a implementar estrategias para identificar, desarrollar y retener los perfiles que se requieren en los mercados donde operan.

Formación más ágil para nuevas competencias

Uno de los principales retos será reducir la distancia entre la velocidad con la que evoluciona la tecnología y el tiempo que requiere la formación del talento. Para Kelly México, los programas modulares y las certificaciones de corta duración enfocadas en habilidades específicas, pueden complementar la educación tradicional y permitir que estudiantes y trabajadores desarrollen nuevas competencias en periodos más cortos. En este sentido, “debemos trabajar en estrategias robustas que permitan identificar cuáles son las competencias que busca la industria y de esta forma atraer al talento objetivo”, subrayó Aparicio.

“Hoy las organizaciones no solamente deben observar los títulos universitarios, sino construir una verdadera matriz de habilidades y competencias, además de impulsar esquemas de formación que permitan desarrollar rápidamente el conocimiento que demanda la industria”, explicó el Director General de Kelly México. Por ello –agregó- la participación de especialistas de la industria como profesores, adjuntos y una mayor exposición a nuevas tecnologías y procesos productivos, pueden contribuir a reducir esta brecha.

Desarrollar talento también implica retenerlo

“La formación es solamente una parte del desafío. Una vez que las empresas encuentran perfiles especializados, necesitan crear condiciones que favorezcan su permanencia. Además de una compensación competitiva, las expectativas del talento incluyen oportunidades de desarrollo profesional, acceso a nuevas tecnologías, programas de coaching y mentoría, flexibilidad y claridad sobre las posibilidades de crecimiento dentro de la organización. Asimismo, los planes de carrera y desarrollo son fundamentales para la retención, en conjunto con un liderazgo congruente con la misión, visión y valores de la organización”, destacó Aparicio.

De cara a los próximos cinco años, Kelly México anticipa una combinación cada vez más estrecha entre capacidades técnicas y habilidades humanas, siendo el dominio del idioma inglés, un aspecto determinante para el crecimiento profesional. 

Al mismo tiempo, el pensamiento crítico, la flexibilidad cognitiva, la inteligencia emocional y la resolución de problemas complejos cobrarán mayor relevancia en un entorno caracterizado por la automatización y ciclos tecnológicos cada vez más cortos.

Para México, el desafío será lograr que la transformación del talento avance a la misma velocidad que la evolución tecnológica de la industria y que la capacidad manufacturera del país pueda traducirse progresivamente en mayor especialización, productividad e innovación.

“Estamos viviendo una reconversión profunda de la fuerza laboral. Por eso tenemos que comenzar desde ahora a preparar al talento que México necesitará durante los próximos años”, concluyó Gabriel Aparicio, Director General de Kelly México.