Semana intensa la que le espera a los mercados, no solo por la avalancha de datos macroeconómicos en EU, sino también por la presentación de resultados de 5 de Las 7 Magníficas, pero sobre todo por el cierre de las campañas electorales en ese país.
Ayer, los mercados reflejaron esta atmósfera tensa y volátil con resultados mixtos y como un reflejo de las expectativas y temores que se esperan en los próximos días. Y es que, aunque la Reserva Federal ya dijo que recortaría las tasas de interés en 25 puntos básicos durante su reunión de noviembre; los datos económicos de esta semana aún podrían influir en esta decisión. El empleo, la confianza del consumidor y hasta las ventas de viviendas pendientes son algunos de los factores que podrían inclinar la balanza.
El viernes se publicarán los datos de empleo de octubre y se prevé que el crecimiento sea de unos 111 mil empleos. Es una cifra más modesta de lo habitual debido a las huelgas en gigantes como Boeing, Textron y Hilton Hotels. A eso hay que sumarle los efectos de los huracanes Helene y Milton. Con todo, la tasa de desempleo debería mantenerse estable en un 4.1 %. Si el viernes los números salen peor de lo esperado, la Fed podría tener que endurecer sus políticas antes de tiempo o incluso repensar el recorte de tasas.
Además, el miércoles se publicará la primera estimación del PIB del tercer trimestre y el jueves el informe de ingresos y gastos personales. La expectativa es que la economía haya crecido 3 % anual, igual que el trimestre anterior. En paralelo, las Big Tech se preparan para publicar sus reportes trimestrales, y muchos están muy ansiosos por ver si siguen en el mismo rumbo o si finalmente la marea empieza a cambiar. A veces las expectativas pueden ser tan engañosas como los discursos de campaña
El próximo 5 de noviembre Estados Unidos vivirá unas elecciones presidenciales decisivas. El republicano Donald Trump y la demócrata Kamala Harris están prácticamente empatados en las encuestas, tanto a nivel nacional como en los estados indecisos. Pero Trump ha mejorado sus márgenes en las últimas semanas y actualmente es favorito en los mercados de predicción electoral.
Pase lo que pase el próximo súper martes, la volatilidad en los mercados seguirá por varios días. Un triunfo de Trump representaría la confirmación de que el gobierno de las veleidades políticas volvería con todo, trayendo de vuelta sus propuestas de aranceles, reducción de impuestos y, sobre todo, su inclinación hacia una emisión de deuda que podría poner en jaque a los mercados globales.
Ahora bien, si pierde, la historia podría no ser menos turbulenta. Trump y sus seguidores (que son bravos) no aceptarían una cerrada derrota tan fácilmente y los fantasmas del Capitolio en 2021 vuelven a estar presentes. El posible regreso de Donald Trump pone nervioso a más de uno, pero su eventual fiasco electoral preocupa más.