La nueva huelga en el Nacional Monte de Piedad, iniciada el 1 de octubre por la dirigencia sindical encabezada por Zayún, fue calificada por la institución como un movimiento “sin fundamentos”, que forzó el cierre temporal de sus 302 sucursales en el país.

En un comunicado, el Monte de Piedad recordó que en febrero del año pasado ya había enfrentado una huelga de casi un mes, que concluyó con la firma de un Acuerdo Modificatorio del Contrato Colectivo de Trabajo (CCT), avalado por la autoridad laboral y ratificado mediante voto directo, personal y secreto de los propios trabajadores. Dicho acuerdo, según la institución, garantizó la viabilidad operativa y mejoras en las relaciones laborales.
“La Institución ha actuado en estricto apego al CCT y al Convenio Modificatorio de marzo 2024, siempre con transparencia, legalidad y respeto a los derechos de los trabajadores. Los señalamientos difundidos por la representación sindical carecen de fundamento y solo responden a los intereses de la cúpula sindical”, puntualizó la empresa.
Aunque la dirigencia sindical acusa violaciones sistemáticas al contrato colectivo y acoso institucional, trabajadores del Nacional que prefirieron el anonimato para evitar represalias aseguran que nunca estuvieron de acuerdo con el estallamiento de huelga:
“No nos consultaron, nunca pedimos esta huelga. Nos están arrastrando a un conflicto que no tiene sentido”, expresaron inconformes.
Monte de Piedad reiteró que todas las prestaciones y derechos laborales están plenamente garantizados y que en ningún momento han estado en riesgo ni se ha buscado eliminarlos. La institución lamentó que, pese a su disposición para avanzar en la implementación de acuerdos previos, la dirigencia optara por romper el diálogo e iniciar un nuevo paro laboral.
Asimismo, la empresa subrayó que las prendas de los clientes se encuentran bajo resguardo, reafirmando su compromiso con quienes confían en la institución.