Trabajadores del sector automotriz señalan promesas incumplidas, conflictos internos y estrategias cuestionadas como causas del deterioro del sindicato.
El panorama para SINTTIA continúa complicándose dentro de la industria automotriz. Lo que en un inicio fue presentado como una alternativa sindical distinta hoy enfrenta críticas por parte de trabajadores que consideran que el proyecto perdió credibilidad tras una serie de derrotas, conflictos internos y promesas que, aseguran, nunca se concretaron.
Uno de los factores que más ha impactado la imagen del sindicato son los recientes resultados en plantas como General Motors SLP, Yazaki y Draxton, donde trabajadores decidieron no respaldar la llegada o expansión de la organización sindical.
A estos reveses se suman cuestionamientos internos que han debilitado aún más al sindicato. La salida de figuras cercanas al proyecto original, como Israel Cervantes, generó dudas entre trabajadores sobre el rumbo que tomó la organización y sobre la manera en que se conducía internamente.
Además, en distintas plantas han surgido críticas hacia las estrategias utilizadas para sumar afiliados. Trabajadores han señalado que el sindicato recurrió constantemente a la entrega de regalos, rifas, despensas y promesas de beneficios para intentar ganar simpatías, acciones que para muchos terminaron generando más desconfianza que respaldo.
Incluso, algunos empleados consideran que estas prácticas alejaron al sindicato de las verdaderas necesidades laborales de la base trabajadora.
Hoy, dentro del sector automotriz, cada vez son más los trabajadores que optan por regresar a sindicatos mayoritarios al considerar que ofrecen estabilidad, representación efectiva y capacidad real de negociación frente a las empresas.
