El Buen Fin, la logística inversa y alimentos

Ya es oficial. La Secretaría de Economía confirmó ayer en su cuenta de X que El Buen Fin 2026 se realizará del viernes 13 al martes 17 de noviembre. Serán cinco días consecutivos para buscar descuentos, comparar precios, llenar carritos digitales y, probablemente, descubrir después que aquello que parecía una ganga necesitaba otra talla, otro color o simplemente no necesitaba comprarse.


La edición de este año coincidirá con la conmemoración del Día de la Revolución Mexicana, que corresponde a un día feriado nacional. Además, será un puente escolar que puede ampliar el tiempo disponible para las compras.
Las empresas interesadas en participar ya pueden registrarse. La Secretaría de Economía mantiene abierto el registro desde hoy martes 8 de septiembre y hasta el jueves 12 de noviembre de 2026. Para los comercios digitales, sin embargo, noviembre ya dejó de ser una fecha lejana.


Preparar una operación para El Buen Fin con tres o cuatro meses de anticipación no representa una exageración cuando una empresa vende por internet. El comercio electrónico mexicano alcanzó en 2025 un valor de 941 mil millones de pesos, de acuerdo con la Asociación Mexicana de Venta Online, frente a los más de 700 mil millones registrados durante el año anterior.


Ese crecimiento obliga a las empresas a revisar algo más que sus campañas de publicidad. Compras y abastecimiento deben asegurar inventarios suficientes, mientras Marketing Digital tiene que trabajar objetivos relacionados con ventas, fidelización y conocimiento de marca. Hasta ahí, la receta parece conocida.


El problema aparece cuando el consumidor decide arrepentirse, cuando alguien recibe un paquete, abre la caja y descubre que aquello que anhelaba ya no es tan lindo o urgente.


Rodrigo Cerda, Head of Revenue para México en Reversso, señala que durante los eventos de alto tráfico las ventas pueden representar hasta 4% de un mes normal concentrado en cuatro o cinco días. En paralelo, las devoluciones pueden aumentar hasta 40%, lo que obliga a las empresas a preparar también la logística inversa.


Reversso opera como una plataforma tecnológica SaaS enfocada en cambios y devoluciones para empresas de comercio electrónico. La compañía surgió en Chile y actualmente mantiene presencia directa en México, Colombia y Chile, además de operaciones a distancia en otros mercados de América Latina y clientes en Sudáfrica y Emiratos Árabes Unidos.


En México atiende cerca de 81 marcas y cuenta con 52 clientes, entre ellos grupos multimarca y retailers como Infra Commerce, Deportes Martí, Tienda Diablo, Puma y Reebok. Su plataforma integra herramientas para gestionar solicitudes de cambio o reembolso, inventarios, operaciones omnicanal y devoluciones provenientes de marketplaces.
Según Cerda, el sistema funciona como una fuente central de información para coordinar las solicitudes y puede reducir hasta 30% el tiempo de procesamiento interno de las devoluciones. Para el consumidor, el proceso permite gestionar cambios o reembolsos mediante una experiencia de autoatención, mientras las empresas reciben herramientas para aprobar, rechazar y dar seguimiento a cada solicitud.


La operación también contempla escenarios omnicanal. Un cliente puede devolver en una tienda física un producto adquirido en línea o realizar la operación inversa, dependiendo de las condiciones establecidas por cada comercio. Si un pedido no puede surtirse por falta de inventario, la plataforma puede ofrecer alternativas como cambiar el producto o solicitar un reembolso.


El sistema incorpora además herramientas para procesar devoluciones procedentes de marketplaces. El personal de almacén puede escanear los paquetes, identificar su procedencia, revisar los productos, realizar controles de calidad y determinar si cada artículo regresa al inventario, se desecha o recibe otro destino.


Los datos explican por qué esta operación adquiere relevancia durante El Buen Fin. Cerca de 45% de las solicitudes de logística inversa corresponden a cambios, mientras 55% representan devoluciones o reembolsos. En condiciones normales, las devoluciones equivalen aproximadamente a entre 10% y 12% de los pedidos de comercio electrónico.
El costo tampoco desaparece porque el cliente regrese el producto. De acuerdo con los datos compartidos por Cerda, una gestión deficiente de las devoluciones puede representar hasta 25% del costo logístico total en determinados casos, frente a un nivel considerado adecuado de entre 12% y 13%.


En Europa, cerca de 40% de los pedidos de comercio electrónico terminan en devoluciones, una proporción que llevó a algunas marcas a considerar la logística inversa como una unidad estratégica. En México, las cifras todavía son menores, pero el crecimiento del comercio electrónico obliga a las empresas a mirar también esa parte del negocio.
Reversso conecta su plataforma con servicios de comercio electrónico como Shopify, Tiendanube, VTEX, Salesforce, SAP, WooCommerce y Prestashop. También trabaja con operadores logísticos como FedEx, Estafeta, DHL, 99 minutos, Envia.com, Skydropx y eShip.


El Buen Fin, entonces, no solamente pone a prueba la capacidad de una empresa para vender, también pone a prueba su capacidad para recibir de regreso aquello que vendió. En el comercio electrónico la compra termina cuando llega el paquete, pero la operación puede continuar hasta que el consumidor decide si se lo queda. Se aproxima El Buen Fin y las empresas cuentan inventarios, preparan campañas y también empiezan a contar cuántas cajas tendrán que recibir de regreso.


Automatización en alimentos


Tetra Pak reúne mañana a clientes y especialistas en su segundo ForoMX, “Rumbo a la Automatización Inteligente”, para discutir automatización, manufactura inteligente y digitalización en la industria de alimentos y bebidas. La conversación ocurre mientras los fabricantes buscan producir más con menos recursos.


Ramiro Ortiz, director general de Tetra Pak México, explicó a este reportero que el negocio de la compañía ya no se limita a vender equipos. La estrategia también contempla convertirse en socio tecnológico de los fabricantes y acompañar la operación de las plantas mediante herramientas digitales.


De acuerdo con Tetra Pak, mayores niveles de automatización pueden elevar hasta 20% el OEE, indicador que mide la eficiencia general de los equipos. También pueden reducir hasta 45% el desperdicio y hasta 20% las paradas en las líneas de envasado.


La apuesta tecnológica de la compañía se concentra en Factory OS, una plataforma que integra inteligencia artificial, automatización y datos en tiempo real. El objetivo consiste en convertir la información generada por una planta en elementos que permitan tomar decisiones sobre la operación.


Durante años, automatizar una fábrica significaba incorporar maquinaria para realizar determinadas tareas. Ahora, las empresas buscan conectar equipos, procesos y datos para conocer qué ocurre en las líneas de producción mientras la operación continúa.


Tetra Pak señala que Factory OS recibió el Microsoft Intelligent Manufacturing Award 2026. Además, sus Acuerdos Avanzados registran mejoras promedio de 9% en OEE y reducciones de 11% en costos operativos.


Según los datos proporcionados por la empresa, la modernización digital de plantas existentes puede reducir hasta 47% las emisiones de gases de efecto invernadero, 45% el consumo de agua y 57% las pérdidas de producto.
Es que una planta que conoce en tiempo real el comportamiento de sus equipos puede identificar desviaciones, ajustar procesos y reducir periodos de inactividad. La tecnología, en este caso, deja de ser solamente una herramienta de producción.


Para la industria alimentaria, además, cada punto porcentual tiene relación con costos, desperdicio y disponibilidad de producto. Una parada de línea no solamente detiene una máquina, también puede afectar inventarios, entregas y compromisos comerciales.


El planteamiento de Tetra Pak apunta precisamente hacia esa integración. La empresa busca participar en la modernización de las plantas mediante automatización, análisis de datos e inteligencia artificial, en lugar de concentrar su relación con los fabricantes únicamente en la venta y mantenimiento de equipos.


La discusión sobre inteligencia artificial también llega a las fábricas, donde los algoritmos deben convivir con máquinas, operadores, inventarios y procesos que no pueden detenerse mientras alguien actualiza una aplicación.
Con este modelo, Tetra Pak pretende ampliar su papel dentro de la industria alimentaria.